7/1/11

Reflexionandome

Si me paro a pensar tengo una personalidad muy extraña. Mi alma está dividida en dos polos totalmente opuestos, es como el Ying y el Yang, un lado bueno, pacífico, que busca la felicidad en todo y la belleza en cada rincón de un mísero roda pié, y un lado opuesto, no lo puedo denominar malo, pero si terrorífico, un lado lleno de sensaciones masoquistas, celosas, rabiosas, un lado deseoso de atisbar la muerte…
Todo esto provoca una lucha constante, revoluciones sentimentales y somáticas.
En momentos como estos, en los que escribo como me siento de manera totalmente sincera, son en los que me doy cuenta todo lo que dejo atrás con cada uno de esos sentimientos, en como voy perdiendo la poca vida que puedo coger de un rinconcito de mi alma día a día. Y es entonces cuando pienso: “¿Qué puedo hacer para acabar con ello? ¿Qué hacer para que todo desaparezca?”
 Muchos opinan que es muy difícil encontrar respuestas que valgan la pena, puede que tengan razón. Yo soy de las que opinan que las respuestas siempre las tenemos en la punta de la lengua, el caso es saber decidir sacarlas a la luz o no, no importa que sean malas, la cuestión es saber decidir.

1 comentario:

  1. Lo que te diga el corazón ¿no cres?mas preguntas...
    No lo dudes, te sigo.
    Mery!

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